Una serie de disparos que se han oído este sábado en las inmediaciones de la Casa Blanca han vuelto a recordar a Estados Unidos el fantasma de la violencia política. El Servicio Secreto ha abatido al supuesto agresor, que ha sido llevado a un hospital, donde ha fallecido. Hay un segundo herido por el fuego de los agentes federales, que, según las primeras informaciones, no tenía ninguna relación con el agresor. Se encuentra en situación crítica. El suceso ocurre apenas un mes después del intento de atentado contra el presidente Donald Trump en la cena de corresponsales del hotel Hilton de Washington. La agresión protagonizada por Cole Thomas Allen obligó en abril a evacuar tanto al mandatario y a la primera dama como al vicepresidente J. D. Vance. En comparación con el de hace un mes, el episodio de este sábado no ha conllevado prácticamente ningún peligro para el mandatario republicano. Un hombre se acercó sobre las 18.00 horas de Washington, las 00.00 en la España peninsular, a u...